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Atravesáis la obertura y después de caminar en la oscuridad durante unos momentos, vuelve la luz. ¡Habéis vuelto a casa! Todo va a volver a la normalidad, pero… ¿y Kara? Regresáis a casa y contáis la historia, a vuestra manera:

“Hemos estado un rato en las galerías de la sima y después de salir nos hemos ido a dar una vuelta. Nos encontramos con Kara, que nos contó que su padre había muerto recientemente y un bruj…, ejem, y como no tenía parientes cercanos no sabía qué hacer, así que le ofrecimos que se viniera con nosotros. No es de este tiemp…, ejem, de este país, sino de otro más pequeño y atrasado. Le tenemos que enseñar sobre nuestra cultura”.

Tú te encargas de enseñarla, y lo haces cómodamente porque Kara lo aprende todo y se adapta al nuevo lugar rápidamente y…, te gusta estar a su lado. Os vais acercando más y más, hasta que…, ¡eeeh!, bueno, ya te lo imaginas. ¡No pienses mal!

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