Página 38

Os sentáis a ver si se os ocurre algo pero nada. Parece que la única opción es atravesar el holograma. El calor, inaguantable, de pronto se te pasa al notar un ligero vientecillo. ¿Viento? ¿Cómo? Otra de las paredes debe ser falsa y hay corriente. Se lo cuentas a los otros y empezáis a buscar. Después de media hora habéis recorrido y asegurado todas las paredes. Desilusionados os sentáis en el suelo y miras hacia arriba y… ¡otra vez el vien­to! Pero cómo puede ser. ¡El techo! No habéis pen­sado en eso. Mirasteis las paredes pero no el te­cho. Rápidamente le pides a Ben, que te aúpe y al estirar el brazo atraviesas el techo. Buscas los bordes, te apoyas en ellos y subes. Después suben Kara, Hank, James y Ben. Al llegar parece que es otro lugar completamente diferente. Es muy húmedo y oscuro. Deben de ser galerías excavadas en la roca y, de nuevo, están los dragones señalan el camino a seguir. Las galerías están completamente ne­gras y tenéis que encender las linternas. Por el camino encontráis derrumbamientos que tenéis que eliminar con los picos.


Pasa a la página 35