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Pasáis del viejo y empezáis a correr por el pa­sillo de la izquierda hasta llegar a otra habita­ción donde se encuentran las mochilas, las cogéis, seguía adelante y, después de otra carrera, os en­contráis en una sala en la que un hombre está a punto de clavar una espada a una chica. Le debe de molestar vuestra presencia porque comienza a disparar rayos de energía negra por las manos. Conse­guís esquivarle, pero no aguantaréis mucho tiempo. Se te ocurre sacar un espejo, esperando que los rayos se reflejen pero no es así y el espejo se de­rrite. Mientras el brujo esta distraído, la mucha­cha consigue escapar y venirse con vosotros. Esto parece enfurecerle más al hombre, sus hechizos au­mentaron de potencia, se llena de energía y explo­ta. Os habéis salvado. La bella muchacha, de pelo rojo como el fuego, de unos quince años, os dice que ella es Kara y os agradece su rescate. El bru­jo ha asesinado a su padre, el rey, y lo mismo quería hacer con ella. No sabía dónde ir y la ofrecéis que se vaya con vosotros. Kara acepta. Os ha­bla de la existencia de un extraño agujero que los que lo habían atravesado decían haber visto gigan­tescas casas y carros que se movían sin animales.


Atravesáis el agujero, pasa a la página 28
Buscáis otra salida, pasa a la página 5