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AVISO IMPORTANTE: Si eres menor de 14 años o especialmente sensible a los relatos fuertes no sigas adelante con esta historia. Vuelve a iniciar el libro y vive otra aventura.

Seguís avanzando por los interminables, oscuros y fríos túneles. Notáis como los murciélagos vue­lan sobre vuestras cabezas y oís como las ratas chillan cuando las pisáis. Hace un frío que cala hasta los huesos y hay una humedad en el ambiente que provoca escalofríos. Te dan ganas de sacar la piqueta y llevarla en la mano porque notas algo que no te gusta. Estás tan nervioso que ni miras por donde pisas y tropiezas cayendo al suelo. In­tentas levantarte y no puedes, te empiezan a dar mareos y sientes un fuerte dolor.

-¡Mi tobillo! -exclamas.

Al momento se dan cuen­ta tus compañeros y te intentan ayudar. Ben coge un trozo de tela y te hace un vendaje improvisado que te permite levantarte y andar con ayuda de los demás pero con dolor. Ahora disminuís la velocidad de la marcha y al cabo de una hora os encontráis un río subterráneo en el que os refrescáis. A su lado os detenéis, os sentáis en el suelo, descansáis un rato y coméis y bebéis para reponer fuer­zas. Después de este descanso y el vendaje ya […]


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