Página 84

-Me llamo Mephisto, señor del Mundo Subterráneo y de los infiernos. Puedo devolver la vida a la chica y restaurar tu brazo, pero necesito algo a cambio.

-¡Te daré mi alma pero sálvala!

-No quiero tu alma. Tengo tantas… Seamos crea­tivos…

Llama a uno de sus demonios y le arranca un brazo y lo pone en el lugar donde a ti te falta. Ves como las heridas de Kara se curan instantáneamente. Notas algo raro en tu pecho, te levantas la ropa y ves un agujero que te atraviesa en forma de estrella.

-He partido tu alma en cinco partes y las he colocado en las cinco esquinas de este mundo. A cambio de esto, he reemplazado tus miembros por otros de demonios. Ahora me perteneces.

Al instante, Mephisto desaparece en una nueva cortina de humo rojizo. Te vuelves hacia la reestablecida y desconcertada Kara.

-Kara, ahora no estoy completo. No me queda otra opción, tengo que quedarme en este maldito Mundo Subterráneo para poder recuperar mi alma.


Sigue en la página siguiente